La Resolución 1780/2025 exige un Responsable Técnico para toda asociación civil o club de cultivo inscripto en el REPROCANN. Pero no cualquier profesional puede cumplir ese rol. Qué formación se exige, qué hace el RT y cómo elegir el correcto.
El Responsable Técnico es el profesional que responde ante el Ministerio de Salud por el cultivo de una asociación civil o club de cannabis medicinal. Desde la Resolución 1780/2025, ninguna persona jurídica puede mantenerse inscripta en el REPROCANN sin designar uno. Elegir bien no es un trámite: es la diferencia entre operar en regla y quedar expuesto a la baja de la inscripción.
La Resolución 1780/2025 establece que el Responsable Técnico debe ser un profesional del área de producción agrícola o de investigación científica vegetal. En la práctica, esto significa un Ingeniero Agrónomo o un profesional con incumbencias equivalentes y matrícula vigente. No alcanza con experiencia en cultivo: la normativa exige título habilitante, porque el RT firma documentación con carácter de declaración jurada ante un organismo del Estado.
El Responsable Técnico no es una firma que se presta y desaparece. Es quien elabora el plan de cultivo, define el sistema de trazabilidad, y suscribe el informe semestral que exige el REPROCANN. Sus funciones concretas incluyen:
Un Responsable Técnico que solo presta la firma y no conoce el cultivo es un riesgo. Cuando llega una inspección o el informe semestral, el que responde es él, con su matrícula.
La elección del Responsable Técnico define la solidez técnica de todo el proyecto. Antes de designar a alguien, conviene verificar tres cosas concretas: que tenga matrícula profesional vigente en el área agronómica, que conozca la normativa específica del REPROCANN y no solo el cultivo en general, y que esté dispuesto a involucrarse en el seguimiento real y no solo a firmar los papeles. Un buen RT hace preguntas sobre tu club antes de aceptar, porque sabe que su matrícula está en juego.
La combinación de título habilitante y experiencia real en cannabis es lo que distingue a un Responsable Técnico sólido. El título cumple el requisito legal, pero la experiencia en cannabis es lo que permite que el plan de cultivo refleje la realidad productiva del club y no sea un documento genérico. Un Ingeniero Agrónomo que trabajó con la planta entiende los estados fenológicos, los tiempos de cultivo y los registros que hay que llevar, y eso se traduce en documentación que resiste una inspección.